miércoles, 16 de mayo de 2012


LA EQUINOTERAPIA EN EL TRATAMIENTO DE LA DISCAPACIDAD INFANTIL



Revista Archivo Médico de Camagüey
AMC v.12 n.1 Camagüey ene.-feb. 2008

Dr. Luis Pérez ÁlvarezI; Dr. Juan Rodríguez Meso II; Dra. Niurka Rodríguez CastellanoIII

I Especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Hospital Pediátrico Provincial «Eduardo Agramonte Piña».Camagüey, Cuba.
II Especialista en Administración de Salud. . Hospital Pediátrico Provincial «Eduardo Agramonte Piña».Camagüey, Cuba.
III Especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Hospital Pediátrico Provincial «Eduardo Agramonte Piña».Camagüey, Cuba.

RESUMEN
La equinoterapia ha sido un procedimiento empleado a lo largo de la historia de la Medicina en el tratamiento de diversas enfermedades. A partir de 1990 su empleo en el tratamiento de la discapacidad infantil se ha incrementado. La evidencia científica documentada hasta el presente no permite establecer conclusiones definitivas en cuanto a su valor en el tratamiento de la discapacidad infantil, aunque las experiencias referidas por diferentes autores, demuestran que es un proceder no invasivo, y una alternativa beneficiosa en la atención de la discapacidad infantil, mejorando los aspectos motores, emocionales, cognoscitivos y de socialización. Se realiza una revisión bibliográfica teniendo en cuenta la experiencia de diferentes autores al respecto.
DeCS: Resultado del tratamiento; Personas incapacitadas; Niños incapacitados; Actividad motora; Síntomas afectivos; Caballos; Niño 
Desarrollo
A pesar del auge de su empleo a partir de la década de los 90, la literatura científica médica que aborda este tema es escasa, y muchas de las investigaciones realizadas, por lo limitado de la muestra objeto de estudio, no permiten amplias generalizaciones; muchos profesionales comparan los riesgos potenciales de la actividad con los posibles beneficios, y dudan en recomendarla ante el temor a una posible caída del niño del caballo.
Diversos autores han investigado el impacto de la equinoterapia. RL Casady 7, después de emplear la actividad en 10 niños portadores de parálisis cerebral durante 10 semanas, demostró beneficios en el desarrollo de habilidades motoras. Debuse et al 8 consultando la opinión de fisioterapeutas que desarrollaban esta modalidad de tratamiento en Alemania e Inglaterra, y de pacientes portadores de parálisis cerebral atendidos con este tratamiento, demuestran beneficios especialmente en el control del tono muscular, la postura, y el ajuste emocional. Meregillano9, destaca como el efecto terapéutico no se limita solo a la influencia del movimiento sobre los ajustes posturales del niño, sino que la actividad por su naturaleza se torna agradable y estimulante y una oportunidad de mejorar los procesos cognoscitivos, el lenguaje y la socialización.
Winchester10, refiere beneficios estadísticamente significativos en la habilidad motora de niños con retraso motor mediante el uso siete semanas de tratamiento con equinoterapia.
Sterba11, en un estudio de casos control, reportó resultados favorables estadísticamente significativos, especialmente en las habilidades motoras gruesas en un grupo de 17 niños atendidos con equinoterapia, al compararlos con los que no recibieron esta modalidad de tratamiento. McGibbon 12 emplea la equinoterapia en cinco niños portadores de parálisis cerebral espástica y lograron un incremento de la eficiencia del patrón de marcha, con ocho semanas de tratamiento.
Ionatamishvili13 realiza un estudio en 100 niños paralíticos cerebrales en edades comprendidas entre tres y 14 años; la mitad fue tratada con procedimientos de fisioterapia convencionales, y la otra con equinoterapia. Sometidos a una valoración sistemática, encuentra una evolución significativamente más favorable de las habilidades motoras del grupo que desarrolló la equinoterapia.
Barolin14, pionero de la equinoterapia en Austria, publicaba en 1991 los favorables resultados alcanzados durante varios años de empleo de este proceder y destacaba el impacto positivo en el ajuste psicológico de los pacientes. Candler15 reporta cambios favorables en la conducta de un grupo de niños con dificultades sensoriales después de la equinoterapia.
Benda W et al16 en una evaluación electromiográfica de la actividad muscular de 15 niños afectados por la parálisis cerebral, antes y después de 8min de tratamiento de equinoterapia comparan los resultados con un grupo testigo similar que no realizó la actividad y encuentran que el procedimiento permitió una mayor organización de la actividad muscular en el patrón electromiográfico, que no se evidenció en los casos que no la realizaron.
Exner17, emplea el procedimiento en 67 pacientes parapléjicos y cuadripléjicos durante 18 meses, y aprecia, entre otros beneficios, una evidente reducción de la espasticidad. Lessick et al 18estudian los efectos en un grupo de mujeres discapacitadas y obtienen resultados favorables.
Kaiser et al19, evalúan el impacto en el ajuste psicosocial de la equinoterapia en 17 niños y niñas provenientes de la educación especial, y demuestran que con solo ocho secciones de equitación se aprecia una reducción significativa de la cólera, ansiedad, o la agresividad, mejorando la conducta y comportamiento.
También se ha estudiado si la monta por personas discapacitadas afecta al caballo, sin encontrar diferencias significativas al respecto. 20
Montar a caballo incluye riesgos de accidentes 21, por lo que esta actividad no puede realizarse sin tener en cuenta el empleo de medios de protección como los cascos, y que el equino terapeuta conozca ampliamente la conducta del animal y sepa actuar en consonancia, protegiendo al niño discapacitado de cualquier accidente. Se ha demostrado que más del 50 % de los accidentes durante la práctica de la actividad 22-24 pueden ser prevenidos, especialmente cuando se toman medidas oportunas y existe una estrecha vigilancia del personal capacitado que supervisa la actividad.
En Camagüey con limitados recursos se desarrolla esta actividad hace tres años, se emplea en la atención a niños con diferentes formas de discapacidad entre otras la parálisis cerebral infantil, el autismo, el retraso mental y el síndrome de Down, con resultados favorables.
CONCLUSIONES
La equinoterapia es un tratamiento no invasivo que complementa otros tratamientos, nunca los sustituye. No debe considerarse como una opción aislada, sino como parte de un conjunto de acciones terapéuticas dirigidas a neutralizar la discapacidad, aumentando el desarrollo de los potenciales residuales y generando nuevas capacidades.
Al ser una actividad al aire libre, en contacto directo con la naturaleza, realizada en espacio abierto, tiene un efecto favorable en la esfera psicológica y emocional del paciente, que con frecuencia, fruto de la discapacidad, se ve limitado a realizar actividades de este tipo.
Resulta necesario emplear el método científico para evaluar los beneficios de la equinoterapia en el tratamiento de la discapacidad infantil.


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