LA
EQUINOTERAPIA EN EL TRATAMIENTO DE LA DISCAPACIDAD INFANTIL
Revista Archivo Médico de Camagüey
AMC v.12
n.1 Camagüey ene.-feb. 2008
Dr. Luis Pérez ÁlvarezI; Dr. Juan
Rodríguez Meso II; Dra. Niurka Rodríguez CastellanoIII
I
Especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Hospital Pediátrico
Provincial «Eduardo Agramonte Piña».Camagüey, Cuba.
II Especialista en Administración de Salud. . Hospital Pediátrico Provincial «Eduardo Agramonte Piña».Camagüey, Cuba.
III Especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Hospital Pediátrico Provincial «Eduardo Agramonte Piña».Camagüey, Cuba.
II Especialista en Administración de Salud. . Hospital Pediátrico Provincial «Eduardo Agramonte Piña».Camagüey, Cuba.
III Especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Hospital Pediátrico Provincial «Eduardo Agramonte Piña».Camagüey, Cuba.
RESUMEN
La equinoterapia ha
sido un procedimiento empleado a lo largo de la historia de la Medicina en el
tratamiento de diversas enfermedades. A partir de 1990 su empleo en el
tratamiento de la discapacidad infantil se ha incrementado. La evidencia
científica documentada hasta el presente no permite establecer conclusiones
definitivas en cuanto a su valor en el tratamiento de la discapacidad infantil,
aunque las experiencias referidas por diferentes autores, demuestran que es un
proceder no invasivo, y una alternativa beneficiosa en la atención de la
discapacidad infantil, mejorando los aspectos motores, emocionales, cognoscitivos
y de socialización. Se realiza una revisión bibliográfica teniendo en cuenta la
experiencia de diferentes autores al respecto.
DeCS:
Resultado del tratamiento; Personas incapacitadas; Niños incapacitados;
Actividad motora; Síntomas afectivos; Caballos; Niño
Desarrollo
A pesar del auge de
su empleo a partir de la década de los 90, la literatura científica médica que
aborda este tema es escasa, y muchas de las investigaciones realizadas, por lo
limitado de la muestra objeto de estudio, no permiten amplias generalizaciones;
muchos profesionales comparan los riesgos potenciales de la actividad con los
posibles beneficios, y dudan en recomendarla ante el temor a una posible caída
del niño del caballo.
Diversos autores han
investigado el impacto de la equinoterapia. RL Casady 7,
después de emplear la actividad en 10 niños portadores de parálisis cerebral
durante 10 semanas, demostró beneficios en el desarrollo de habilidades
motoras. Debuse et al 8 consultando la opinión de
fisioterapeutas que desarrollaban esta modalidad de tratamiento en Alemania e
Inglaterra, y de pacientes portadores de parálisis cerebral atendidos con este
tratamiento, demuestran beneficios especialmente en el control del tono
muscular, la postura, y el ajuste emocional. Meregillano9,
destaca como el efecto terapéutico no se limita solo a la influencia del
movimiento sobre los ajustes posturales del niño, sino que la actividad por su
naturaleza se torna agradable y estimulante y una oportunidad de mejorar los
procesos cognoscitivos, el lenguaje y la socialización.
Winchester10,
refiere beneficios estadísticamente significativos en la habilidad motora de
niños con retraso motor mediante el uso siete semanas de tratamiento con
equinoterapia.
Sterba11,
en un estudio de casos control, reportó resultados favorables estadísticamente
significativos, especialmente en las habilidades motoras gruesas en un grupo de
17 niños atendidos con equinoterapia, al compararlos con los que no recibieron
esta modalidad de tratamiento. McGibbon 12 emplea la
equinoterapia en cinco niños portadores de parálisis cerebral espástica y
lograron un incremento de la eficiencia del patrón de marcha, con ocho semanas
de tratamiento.
Ionatamishvili13
realiza un estudio en 100 niños paralíticos cerebrales en edades comprendidas
entre tres y 14 años; la mitad fue tratada con procedimientos de fisioterapia
convencionales, y la otra con equinoterapia. Sometidos a una valoración
sistemática, encuentra una evolución significativamente más favorable de las
habilidades motoras del grupo que desarrolló la equinoterapia.
Barolin14,
pionero de la equinoterapia en Austria, publicaba en 1991 los favorables
resultados alcanzados durante varios años de empleo de este proceder y
destacaba el impacto positivo en el ajuste psicológico de los pacientes. Candler15
reporta cambios favorables en la conducta de un grupo de niños con
dificultades sensoriales después de la equinoterapia.
Benda W et al16
en una evaluación electromiográfica de la actividad muscular de 15 niños
afectados por la parálisis cerebral, antes y después de 8min de tratamiento de
equinoterapia comparan los resultados con un grupo testigo similar que no
realizó la actividad y encuentran que el procedimiento permitió una mayor
organización de la actividad muscular en el patrón electromiográfico, que no se
evidenció en los casos que no la realizaron.
Exner17,
emplea el procedimiento en 67 pacientes parapléjicos y cuadripléjicos durante
18 meses, y aprecia, entre otros beneficios, una evidente reducción de la
espasticidad. Lessick et al 18estudian los efectos en un
grupo de mujeres discapacitadas y obtienen resultados favorables.
Kaiser et al19,
evalúan el impacto en el ajuste psicosocial de la equinoterapia en 17 niños y
niñas provenientes de la educación especial, y demuestran que con solo ocho
secciones de equitación se aprecia una reducción significativa de la cólera,
ansiedad, o la agresividad, mejorando la conducta y comportamiento.
También se ha
estudiado si la monta por personas discapacitadas afecta al caballo, sin
encontrar diferencias significativas al respecto. 20
Montar a caballo
incluye riesgos de accidentes 21, por lo que esta actividad no puede
realizarse sin tener en cuenta el empleo de medios de protección como los
cascos, y que el equino terapeuta conozca ampliamente la conducta del animal y
sepa actuar en consonancia, protegiendo al niño discapacitado de cualquier
accidente. Se ha demostrado que más del 50 % de los accidentes durante la
práctica de la actividad 22-24 pueden ser prevenidos, especialmente
cuando se toman medidas oportunas y existe una estrecha vigilancia del personal
capacitado que supervisa la actividad.
En Camagüey con
limitados recursos se desarrolla esta actividad hace tres años, se emplea en la
atención a niños con diferentes formas de discapacidad entre otras la parálisis
cerebral infantil, el autismo, el retraso mental y el síndrome de Down, con
resultados favorables.
CONCLUSIONES
La equinoterapia es
un tratamiento no invasivo que complementa otros tratamientos, nunca los
sustituye. No debe considerarse como una opción aislada, sino como parte de un
conjunto de acciones terapéuticas dirigidas a neutralizar la discapacidad,
aumentando el desarrollo de los potenciales residuales y generando nuevas
capacidades.
Al ser una actividad
al aire libre, en contacto directo con la naturaleza, realizada en espacio
abierto, tiene un efecto favorable en la esfera psicológica y emocional del
paciente, que con frecuencia, fruto de la discapacidad, se ve limitado a
realizar actividades de este tipo.
Resulta necesario
emplear el método científico para evaluar los beneficios de la equinoterapia en
el tratamiento de la discapacidad infantil.
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