AUTISMO
El autismo es un trastorno
que involucra problemas de comunicación social, comportamiento y lenguaje
inflexible, y movimientos y conductas repetitivas. Al haber un continuo en este
desorden, el término Trastorno de Espectro Autista (TEA) ha sido muy útil. La
prevalencia es de 1 en 150 niños.
La etiología del autismo aún no se conoce con
certeza. Muchos cromosomas y cerca de 30 genes diferentes (en especial MECP2,
gen promotor de la metilación) han sido implicados. El autismo probablemente
tenga una arquitectura genética compleja. Las condiciones de los padres que
pueden ser significativas incluyen deficiencia de vitamina D, medicación para
la tiroides, edad avanzada y familiares con trastornos del aprendizaje y del
humor.
Las condiciones del sistema nervioso central
son variadas, pero existen evidencias considerables sobre la baja conectividad
de regiones corticales. La corteza frontal, la amígdala, el hipocampo y la
corteza temporal están especialmente implicadas. Se han informado también
aumentos en el volumen de materia blanca, hipoactividad serotoninérgica. Las
minicolumnas de la corteza probablemente se encuentren disminuidas. Las
neuronas espejo, aquellas que se activan no sólo durante los movimientos
propios sino también durante los movimientos de los demás, podrían ser
disfuncionales. Estos factores refieren a la teoría de la mente como
explicación del autismo, que dice que estos niños tienen una apreciación
deficiente de los pensamientos y sentimientos de los demás.
Se pueden dar muchos ejemplos sobre las
deficiencias globales en los cerebros de los niños con autismo, incluyendo un
aumento en la transmisión sináptica inhibitoria, la falta global de la
integración de la ampliación del cerebro, y muchas otras anormalidades
estructurales. Hay algunas pruebas de la participación de factores autoinmunes,
hormonales, y electrolíticos. El estrés oxidativo y la toxicidad también se han
mencionado. Otra explicación del autismo es que representa un cerebro masculino
extremo con altos niveles de testosterona.
Las características de los niños con autismo
son muchas, incluyendo la atención selectiva (hacia adentro), baja
responsividad, y el pobre comportamiento de búsqueda. La atención conjunta
suele faltar a los dos años, pero esta dificultad puede desaparecer cerca de
los 4 años. Las alteraciones de percepción motora y los comportamiento
estereotipados y repetitivos suelen estar presentes. La percepción facial y
movimientos oculares pueden ser anormales. El tamaño de la cabeza por lo
general se incrementa. Las deficiencias sensoriales involucran a todos las
modalidades. Existe evidencia para los trastornos inflamatorios e infecciosos.
Los desórdenes de la comunicación representan la esencia del autismo y se
pueden encontrar muchos tipos de deterioro cognitivo. La presencia de
características masculinas en algunas mujeres, relacionado con un aumento de la
testosterona, apoyaría la teoría androgénica del autismo. La epilepsia está
presente en muchos de estos niños, pero descargas epileptiformes, en
particular, se ven a menudo en el EEG, incluso en niños no epilépticos. Las
implicaciones sociales son críticas con un riesgo significativo para el desarrollo
social y de problemas de conducta con los demás.
El autismo puede tener alguna relación con el
trastorno obsesivo-compulsivo, que en sus formas más leves es clínicamente
similar al TOC; síndrome de Prader-Willi, con un fenotipo conductual similar;
síndrome de Down; síndrome de Klinefelter, que ocurre en un porcentaje de niños
con autismo y se asocia a rasgos autistas; síndrome de Rett, pueden ser
inicialmente diagnosticado como autismo; y la anorexia nerviosa.
Hay una necesidad de más información sobre
anomalías del desarrollo, en especial sobre patología celular y la baja
conectividad.
http://desafiandoalautismo.org/revision-de-articulos-sobre-autismo/
Oye esto es interesante.
ResponderEliminarincreible, lo que puede interferir las comidas y la forma social del entorno en una personita.